A partir del anuncio desde endeavor Chile sobre su próximo evento felizmente etiquetado “la pasión por emprender”, me cuestioné el verdadero valor de alimentar y mantener el entusiasmo del espíritu emprendedor.
Hablar del espíritu emprendedor es tratar una dimensión mística y, si se me permite utilizar otro concepto devaluado, hasta metafísica del fenómeno y perfil emprendedor.
¿Por qué? Porque como todo en la vida, existe una dimensión emotiva, subjetiva, ideal donde se apoyan las acciones y decisiones de las personas. Seguramente, la mayoría de los emprendedores alimentan su “energía emprendedora” en esta dimensión, la cual supera la obtención de ingresos, de contar con oficinas guapamente equipadas y con un número importante de colaboradores dependientes.
Vivir de forma sana la necesaria dimensión material (por aquello que nos contaron de que vivimos en un mundo de cosas, cosas escasas y limitadas) se realiza cuando se valora como consecuencia de lo subjetivo.
Un emprendedor limita su expectativa de vida si sostiene su “ser emprendedor” exclusivamente en la dimensión objetiva, al igual si lo hace 100% en la subjetiva…. ya desde la Botánica se enseña que “toda buena hierba es, en exceso, venenosa”.
Lamentablemente, al momento de escribir este post, se terminaron los cupos disponibles para participar en “la pasión por emprender”, a realizarse el próximo miércoles 23 de julio en el Hotel la Frontera de Temuco, Chile.
Confío que el contenido del evento sea tan inspirador como su titulo. Éxitos!




16|07|2008 en 
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