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nov 09

Humildad ¿moda?

humildadExaminando mi participación en algunos paneles y talleres sobre emprendedorismo, deseo compartirte una opinión sobre el valor de la humildad, o sea, de la actitud que implica el “…conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento” | drae

Ejercitar, ejercitar y ejercitar. Así como un músculo se enferma y atrofia por falta de ejercicio, las actitudes se atrofian por falta de práctica. Y “poner en práctica” implica mucho más que ejercitar la lengua hablando de las bondades y lo bonito que resulta ser, en este caso, humilde.

La humildad se debe verificar en los actos, especialmente en los más pequeños y cotidianos. Frente a la reiteración, manifiestan una conducta y así se puede discriminar de los “entusiasmos de humildad” puntuales.

Lamentablemente, observo cierta moda bla-blativa sobre el valor de la humildad en la vida del emprendedor.

¿Pero la humildad vale la pena?

Si. Es la llave para desarrollar la mirada simple sobre las situaciones cotidianas. Una mirada simple enriquece la percepción, prepara mejor para superar mareos contextuales y para evitar complejizar la realidad.

El fundador del Banco Grameen, profesor Muhammad Yunus, simpáticamente se refiere a esta mirada como la del “gusano”.

Para el emprendedor, la humildad se capitaliza en una mejor apreciación de las personas (socios, colaboradores, empleados) y le permite detectar oportunidades de negocio donde muchos no lo pueden hacer porque sencillamente están “ciegos”.

¿Deseas abandonar la moda y verdaderamente comenzar este camino? Avanza primero en tu propio conocimiento. Como sugería una antigua inscripción en el templo de Apolo en Delfos, si quieres conocer a la realidad y a los demás, empieza por conocerte a ti mismo.

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