Ayer por la mañana tomé un café con Martín Larre, promotor y principal organizador de tedx en Montevideo. Como casualmente llegamos temprano a una reunión en común, aprovechamos para ponernos al día. Uno de los temas sobre la mesa fue la repercusión -justamente- del reciente y primer tedx.
Para mi sorpresa, existieron presiones explícitas, bufas, pataletas y demás reacciones que los organizadores, y especialmente Martín, recibieron por parte de algunas personas. La causa: quedar fuera del evento.
En primer lugar, mis felicitaciones por crear un espacio de valor para el medio local. Por supuesto, existieron detalles a superar como, por ejemplo, la calidad del streaming y la adecuación de los esfuerzos de difusión en función de la capacidad del local.
Personalmente, fui uno más de los que se registraron y quedaron fuera de la asistencia. Al enterarme, me lamenté 2 segundos y seguí adelante. ¿Era necesario hacer algo más? No lo creo.
