Apple está incorporando a un ejecutivo clave de tecnología de IBM para liderar los grupos de trabajo IT de sus productos iPod + iPhone. Esta situación, lleva a reflexionar sobre la dimensión comercial y ética de las estrategias de captación de ejecutivos claves de la competencia.
Días atrás, IBM desestimó una demanda contra la persona en cuestión, Mark Papermaster. En un comienzo, la empresa sostuvo que Papermaster tenía la obligación contractual de no incorporarse en un competidor hasta un año despúes de salir de IBM. Dato: el ejecutivo había firmado un acuerdo de trabajo donde expresamente se detallaba este tema.
¿Debe una persona despreciar una mejor oferta de trabajo por honrar un contrato? ¿Se vulnera algún derecho? ¿Existen excepciones? ¿Cómo asegurar que se mantendrá en secreto la información estratégica? ¿Debería existir una regulación general? Estas son sólo algunas de las preguntas que surgen a partir del caso.





05|11|2008 en 
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