El pasado fin de semana tuve entre mis manos la versión en inglés de la espectacular creación de Quino: Mafalda. Las ocurrencias, la camuflada crítica social y el desprecio por la sopa de esta eterna pequeña son muy bien conocidos en el mercado hispano y especialmente en el sudamericano.
Sin lugar a dudas, el reto de traducirla al inglés debió representar un importante desafío. En este sentido, mientras examinaba la versión pensaba en el dominio lingüístico e irremediablemente cultural del inglés. Pensaba en lo que sucede en Internet.
Dato interesante. Según UNESCO, el contenido de 3 de cada 4 páginas web en Internet está en inglés, y para más del 60% de los usuarios este idioma no constituye la lengua materna.





16|06|2008 en 
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