Nueva entrega sobre el problema que genera importantes pérdidas, tanto materiales como perjuicios al clima organizacional, en todo tipo de empresa: el ausentismo o absentismo (del latín absens = estar ausente).
En base a las consultas recibidas por el primer artículo, es importante tener presente que el ausentismo, refiere a la ausencia total o parcial de la jornada de trabajo sin previo aviso. Aunque parezca menor, diferenciarlo así es relevante al momento de confeccionar estadísticas, ya que existen inasistencias parciales o totales “justificadas” o con el previo aviso de las personas.
Este problema responde al desequilibrio entre dos fuerzas: una que estimula a la persona a concurrir a su trabajo y otra que la alienta a no hacerlo. Cuando el equilibrio se afecta, el trabajador intensificará su ausentismo. Es momento de soluciones.
Si el empleador o responsable de recursos humano, posee la intención de solucionar este problema individual con repercusión colectiva, deberá detectar y operar sobre las causas que alimentan aquel “desequilibrio”.
Cuando la frecuencia de ausentismo se incrementa, se deberá agendar una entrevista personal para detectar los problemas manifiestos que comunicará el sujeto. En más del 80% de los casos, se observa que el ausentismo responde a problemas interpersonales con compañeros de trabajo y/o superiores y a la no-satisfacción en el puesto de trabajo. Tenga esto en cuenta.
Previamente, es conveniente obtener información de la persona en su puesto de trabajo, así detectar aquellos problemas que el sujeto no verbalizará en la entrevista. En esta etapa, es importante el concepto del superior inmediato. Enfrente e integre los dos insumos: entrevista personal y observación/entrevista con el superior.
Finalmente, se deberán tomar las medidas correctivas necesarias o, si el caso es de gravedad, finalizar el vínculo laboral.





21|08|2008 en 
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