Charles Dodgson, al plantear esta pregunta a través de sus personajes, compartió una profunda cuestión: la definición de destinos y rumbos.
En el caso del ser-emprendedor, tanto la naturaleza de los negocios, el rumbo del emprendimiento como los valores y principios que guían las actividades, son expresiones o “extensiones” del propio emprendedor y, en definitiva, de la persona.
Cuando a través de estos datos se observan contradicciones, declive, incoherencias y constantes variaciones, pueden existir dos posibilidades: o se está frente a una estrategia planificada, o existen problemas en la definición del destino y rumbo. Me atrevo a sostener que prevalece la segunda.
Esto no debe preocupar a nadie, ya que el divorcio entre el emprendedor y su condición es imposible. Hablo de la maravillosamente misteriosa condición humana. En este sentido, la picazón neuronal por definir fines y medios irremediablemente surgirá en algún momento.
La raíz del problema comienza cuando se abandona el ejercicio de preguntar sobre el tema, o por excusas contextuales o por la distracción en falsos beneficios o por el adormecimiento en la inercia cotidiana. Por ello, recomiendo tener la inquietud sobre destino y rumbo siempre presente, siempre consciente. En responderla, se juega el éxito comercial del emprendimiento, nuestra felicidad y, en definitiva, nuestra vida.
- ¿Dónde ir? — preguntó Alicia
- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar — dijo el Gato de Cheshire.
- No me importa mucho el sitio… — dijo Alicia.
- Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes — dijo el Gato.
- … siempre que llegue a alguna parte — añadió Alicia rápidamente como explicación.
- ¡Oh!, siempre llegarás a alguna parte — aseguró el Gato
Lewis Carroll | Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas





13|10|2008 en 
comentar

en mi caso estoy en esa etapa de definición de destino y de los medios Gracias sergio por el articulo